“Cuando despertó, el monstruo todavía estaba allí.”

banana

Por Nancy Sabas

El conflicto de las Empresas de Banano y Palma de aceite en el municipio de la Blanca, Guatemala.

“Dígame usted que es periodista y yo que no soy estudiado:

¿Secar las lagunas se llama desarrollo?

¿Fumigar las comunidades se llama desarrollo?

Yo que no soy estudiado, sé que eso no es desarrollo

Yo que soy analfabeta, sé que eso se llama violación.”

– Campesino y vecino de la comunidad de la Blanca.

Hace un par de meses, viajé al al municipio de La Blanca para entrevistarme con los vecinos y líderes comunitarios de las Comunidades de la Costa Sur en Defensa del Territorio, junto con el Co-Representante de País del Comité Central Menonita y la Analista de Incidencia Política para Latinoamérica y El Caribe de la misma organización, con el fin de aprender más sobre la problemática de los monocultivos y su agroindustria en Guatemala.

Reconocí la comunidad de manera inmediata, tras haberla visto antes en el documental producido por la Pastoral de la Tierra -Diócesis de San Marcos- “Ocos Despierta”, que usamos con los grupos de aprendizaje cuando hablamos sobre los monocultivos. Del documental, siempre me llamó la atención una escena en la que un hombre aparecía en medio del río Zanjón Pacayá, denunciando la muerte de los peces y atribuyendo esta mortandad a la contaminación por desechos tóxicos de las empresas bananeras y palmeras en el área. Esta escena me pareció peculiar por el lenguaje que el señor usaba, que no sólo me transmitió su preocupación por la subsistencia de su comunidad, sino también su amor y angustia por un río que él entiende que está vivo, pero al que están matando. La conexión de este hombre con la madre naturaleza que percibí en esa escena me hizo despreciar un poco la urbanidad en la que crecí y que me enseñó a verla como un mero recurso.

IMG_5189

Desafortunadamente, ese mal aprendizaje de entender a la naturaleza como una materia que puede ser abusada y explotada es herencia de una lógica capitalista. Bajo esta misma lógica, la agroindustria de monocultivos en municipios como La Blanca, Guatemala, van destruyendo los ecosistemas bajo la insignia del desarrollo.

La industria de los monocultivos, es una industria que va creciendo a pasos agigantados. De acuerdo a datos de la Encuesta Nacional Agropecuaria del 2014, el segundo cultivo del tipo permanente con mayor importancia, en cuanto a su volumen de producción, fue la palma africana, cuyo registro en ENA 2014 aumentó en un 118%, en relación a ENA 2013. En cuanto a la superficie cultivada de palma africana, esta tuvo un aumento del 33% respecto a la ENA del 2013.[i] Los datos oficiales publicados por el ENA en años anteriores han mostrado inconsistencias con respecto a datos proveídos por la Gremial de Palmicultores de Guatemala (GREMPALMA), y otras investigaciones, quienes estiman que la expansión del cultivo ha sido aún mayor. [ii]

Sin duda este crecimiento industrial es también un reflejo de un incremento en el flujo de dinero. Estas megaempresas ofrecen empleos de mano de obra no calificada y financian proyectos de infraestructura locales. ¿Se traduce esto en una mejoría en la calidad de vida de los vecinos de la comunidad?

IMG_5182

“Antes habían tres cosechas y ahora solo hay una”, Nos cuenta Eduardo Juárez, Presidente de la organización Comunidades de la Costa Sur en Defensa del Desarrollo de las 12 comunidades en la Costa Sur apoyadas por nuestro socio local, la Pastoral de la Tierra, “Hay niños con granos en la piel y problemas respiratorios -agregó otro compañero- “Nuestro rio Pacayá nos daba peces para comida y para vender. Todo el mundo venía a pescar, desde Coatepeque y La Blanca. En el invierno el rio se regeneraba por las lagunas pequeñas. La pampa del tigre tenía lagartos, tortugas y diferentes especies de animales. El cerro el montículo se conocía como ¨El encanto¨ porque se oían los cantos de los gallos y los animales. Ahora solo vive la palma africana. Es lamentable que pasen 10 años y nadie haga nada. La pampa aun aparece en el mapa pero la verdad ya no existe. Esto nos ha afectado el derecho a la vida y a la alimentación”.

La ambientalista Hindú, Vandana Shiva en su ensayo “Economía revisitada: ¿Será el verde el color del dinero o de la vida?” planteaba: “La naturaleza ha sido sometida al mercado como una mera proveedora de materia prima industrial y vertedero de residuos y la contaminación. Se afirma falsamente que la explotación de la tierra crea valor y crecimiento económico, y que consecuentemente se mejora el bienestar humano. El bienestar humano es el argumento que se usa para separar a los humanos de la tierra y justificar la explotación sin límites, aunque no toda la humanidad se beneficie de eso. De hecho la mayoría pierde. Poner a los seres humanos en contra la naturaleza no es meramente antropocéntrico, sino empresa-céntrico.”.[iii]

Guatemala ha fallado en establecer instituciones apropiadas que regulen el uso del agua. Esta falla representa un grave problema de transparencia, especialmente con las compañías mineras, hidroeléctricas y de agroindustria, quienes usan una amenazante cantidad de agua para sus operaciones. Las empresas presentes en el municipio de La Blanca son Grupo HAME y BANASA. La compañía DOLE y Chiquita banana son las principales comercializadoras de su producción de banano. De acuerdo con testimonios locales, La empresa BANASA y Grupo HAME tuvieron un conflicto legal sobre el agua proveniente del rio el Ocosito para efectuar sus operaciones, dejando a la comunidad en medio de la problemática.

IMG_5189

Según estimaciones de los vecinos de La Blanca e investigaciones independientes, se dice que las compañías usan alrededor de 40,000 galones de agua por minuto. En un documento presentado por las Comunidades de La Costa Sur en Defensa del Territorio en la IV audiencia pública del Tribunal Latinoamericano del Agua expresan:

“La Bananera Nacional S.A. (BANASA) ha construido un sistema de irrigación y drenaje que conecta el río Ocosito con el río Pacaya, cubre toda su plantación y tiene como propósito controlar las condiciones de humedad en la tierra. Ello provoca dos tipos de afectaciones a las comunidades campesinas: (1) en época de verano/sequía los campesinos sufren insuficiencia de agua debido a su extracción de agua; río arriba de los afluentes con caudales muy reducidos; y (2) en época de invierno/lluvia la población está afectada por el aumento grave de la inundación de sus cultivos y casas de habitación. Además, el desfogue de agua desde las fincas de la bananera hacia el río Pacayá ha causado contaminación industrial y la presencia de peces muertos en el mismo. (…)Se otorgan múltiples autorizaciones de extracción de los ríos, generando conflicto entre las empresas y entre estas y las comunidades, con la consecuente reducción de los caudales que necesitan las comunidades. El Estado ha incumplido en realizar estudios de ordenamiento hídrico detallados”. [iv]

El año pasado la lucha de las 12 comunidades de la Costa Sur cumplió 10 años. 10 años en demanda de compensaciones por compensaciones por daños y perjuicios a las comunidades, reparaciones de las pampas, el cierre de los quíneles y de los pozos, el establecimiento de una planta de tratamiento de agua, por la conservación de los ríos y la abolición de los monocultivos. 10 años cargados de dignidad y resistencia a un modelo que no venera la vida.

“Enfrentarse a ellos es cómo enfrentarse a un monstruo” relataba uno de los miembros de las 12 comunidades en la Costa Sur. Sin embargo, de alguna forma, el monstruo ha sido incapaz de callar sus voces que claman por la justicia y el Buen vivir.

Para ver el Documental de OCOS:

[i] Republica de Guatemala: Encuesta Nacional Agropecuaria 2014. http://www.ine.gob.gt/sistema/uploads/2015/10/16/iQH6CPCSZUC1uOPe8fRZPen2qvS5DWsO.pdf

[ii] Memorial de denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (2015) Washington.

Mikkelsen, Vagn. (2013). Guatemala: Comercio Exterior, Productividad Agrícola y Seguridad Alimentaria Pg. 10

[iii] Vandana Shiva (2014) Economy Revisited. Will Green be the Colour of Money or Life? Global Research http://www.globalresearch.ca/economy-revisited-will-green-be-the-colour-of-money-or-life/5393406

[iv] Resolucion Banano y su impacto en las fuentes de Agua Guatemala (2015) Tribunal Latinoamericano del Agua http://tragua.com/wp-content/uploads/2015/10/Resolutivos_2015_Guatemala_TLA_BANANO.pdf

Posted in Guatemala | Leave a comment

Migración Sur-Sur en Bolivia

Rebekah Nimtz trabaja con CCM en Cochabamba, Bolivia. 

“Nadie parte fácilmente y quizás nunca del todo.” -Emma Villazón

La migración por el corazón de América del Sur, la región de Bolivia y países vecinos, no es nada nuevo. Los Incas se expandieron por el sureste a través de los Andes, seguido por el tumulto de la conquista y guerras españolas. La revolución nacional boliviana y las reformas agrarias de la década de los cincuenta, desplazaba en gran medida a las personas, mientras que las sequías severas, dictadores violentos y la inflación dramática de la década de los ochenta, enviaron oleadas de campesinos sin trabajo y los mineros a cultivar las tierras bajas bolivianas hasta Argentina. Estos movimientos continúan hoy en día, debido a factores como el clima, la economía y las oportunidades. La migración de sur a sur constituye más de la mitad de la migración del mundo. En contraste con la migración de sur a norte, sur a sur tiende a ser más temporal y menos documentado (1).

Charlando con Ximena* por vías montañosas en un bus grande de noche. Me comparte que salió de Bolivia hace 24 años para diseñar y vender zapatos en La Salada de Buenos Aires, el mercado ilegal más grande de Latinoamérica. “Sí te esfuerzas…se puede hacer,” me dice, mostrándome un diseño nuevo de sandalias que lleva puesto. Me mencionó que estaba a la cacería de nuevos diseños en una visita familiar. Aunque antes de Argentina vivía en Cochabamba, es originaria de Potosí. De su experiencia estar de vuelta en su madre tierra, dice, “Todo ha cambiado ahora. Mi familia y yo nos hemos acostumbrados a la vida allá. No creo que pudiéramos volver.”

IMGP9934

Erlinda afuera de su casa en Potosí. Rebekah Nimtz.

Erlinda, de 35 años, es de Potosí. Una vez conocida como la ciudad más rica y más poblada del mundo por la explotación de su Cerro Rico lleno de plata, ahora es el capital del departamento más pobre de Bolivia y con las tasas más altas de emigración. Ahora conocido como una ‘ciudad campesina,’ la mayoría de la migración a la ciudad se lleva a cabo cuando los del campo llegan a trabajar en las minas en la temporada baja agrícola. Pero cuando bajen los precios minerales se migran a Santa Cruz o Argentina, donde a menudo están maltratados por sus costumbres, ropa tradicional y su Español afectado por el Quechua. Suelen encontrarse explotados. Muchas migrantes terminan atrapados en la cosecha o fabricas en malas condiciones sin la opción a salir. Erlinda señala que algunas veces están llamadas “bolitas,” que viene de las palabras “boliviano” y “bolita” que denota algo que debe estar pateado.

IMGP9932

Madelenn, hija mayor de Erlinda, mira su perrito traído de Argentina por su abuelo en uno de sus viajes de trabajo. Rebekah Nimtz.

Hace cuatro años Erlinda, su marido y sus tres hijas se fueron a Buenos Aires, para los tratamientos de leucemia gratis disponibles allá para su hija Rosse. Vivían allá por dos años, pero extrañaban sus costumbres y comida, a pesar de que disfrutaron de ver y experimentar cosas nuevas, a menudo exclamaron: “¿Qué es esto?! Esto es un sueño! “Rosse falleció poco después de su 14 cumpleaños, pero Argentina le permitió cumplir su sueño de ver el mar.

Catalina Mamani, también de Potosí, conversa conmigo mientras muele maíz cocido en una pasta para la fabricación de humintas, un alimento tradicional de los Andes. Muchos emigran a causa del clima – Potosí tiene una altura de 4.090 metros sobre nivel del mar. Otros se quedan porque tendrían dificultades de aclimatarse al calor y la presión del aire en las tierras bajas. Las alturas son beneficiosas para la salud en general, pero inhibe el proceso de curación. Las complicaciones del envejecimiento envían a muchos a las ciudades vecinas, Sucre o Cochabamba. Catalina, sin embargo, ha decidido quedarse: “Tengo un puesto bueno. Mi marido y yo somos consultores. Sin embargo, siempre está trabajando en Sucre.” Nuestra conversación ocurrió después de una larga huelga de un mes en Potosí el año pasado, con demandas de más inversiones económicas y la industrialización, de los cuales hay pocos aparte de la explotación minera.

En contraste con la mayoría, Catalina preferiría que las cosas no cambien, mencionando la planta recién terminada la plata de fundición, que ha estado funcionando de vez en cuando: “El humo de estes tipos de cosas y de la minería contamina el agua, la tierra y el aire.” En referencia a la situación económica dice, “Ni siquiera cuando los precios de los minerales son buenos y las inversiones podrían hacerse aquí para tener más dinero. Se van … a otro lugar. Tal vez a veces los potosinos no invierten en su ciudad por miedo al fracaso, y prefieren irse. Tal vez la llegada y la opresión de los españoles bajaron el autoestima de los que vivieron aquí y ha sido así desde entonces. O tal vez las cosas han sido maldecidas, como si algún tipo de brujería le han hecho. Ni siquiera existiría Sucre si no fuera por Potosí–hay más potosinos allí que los cruceños. Pero en esta ciudad no pasa nada … Creo que estoy lamentando.” Añade: “Pero de estas injusticias uno necesita aprender y trabajar para cambiar las cosas.”

IMGP9948

El marido de Catalina, Marco y su hija menor Alyson ayudan hacer humintas. Rebekah Nimtz.

A principios de los noventa un poco más de la mitad de la población de Bolivia vivía en ciudades. Desde 2012, dos tercios de los bolivianos viven en zonas urbanas. (2) Mientras que hay un flujo constante de jóvenes que abandonan el campo para continuar su educación, esta rápida urbanización ha sido más afectada por la combinación de la pobreza y la sequía. Este año, debido a El Niño la temporada de lluvias comenzó con dos meses de retraso, lo que contribuye, junto con la contaminación minera, a la evaporación reciente del lago segundo más grande de Bolivia, Lago Poopó. Las comunidades indígenas, dependientes durante siglos en el ecosistema del lago, están forzados a emigrar a otros lugares. En los últimos años patrones climáticos cambiantes han causado las lluvias, por lo general suaves, a llegar a torrentes o en la forma de granizo que destruye los cultivos. En el departamento de La Paz, los agricultores indígenas miran a las montañas y vea los glaciares desapareciendo. Las dificultades de este tipo contribuían al nacimiento de la ciudad de migrantes explosivamente creciente de El Alto.

10408071_652932677059_2891950560513698941_n

Una artista de la calle en Potosí. Debido a la caída del valor del peso, más argentinos se están mudándose actualmente a Bolivia. Rebekah Nimtz.

Juana, de 43 años, es de la pequeña ciudad de Yunguyo, Perú, que se encuentra justo en la frontera con Bolivia. Una familia con 9 hijos, ella ayudaba a su madre a pastorear animales mientras que su padre trabajaba en la fabricación de sombreros. La familia no podía hacerse cargo de todos sus hijos, por lo que a los 12 años fue enviada a Bolivia para trabajar como niñera. Su nueva situación estaba plagada de abusos. El paso de los años le ha llevado a recordar aún más el pueblo de su familia, los alimentos que su padre cultivaba y cómo han disminuido en gran variedad de colores en los últimos años. También reside en Cochabamba Fabiola, mi compañera de trabajo, quien me ofrece un sabor del choclo (una variedad de maíz) que cosechan sus padres en el norte de Potosí. Parece que satisface un antojo, y añade que las papas del altiplano son su verdadera debilidad en alimentos.

La migración de sur a sur puede resultar a más oportunidades económicas en contraste con los extremos y la pobreza de las situaciones rurales, pero a medida que estas historias reflejan, todavía está todo a menudo acompañado de una sensación de pérdida. Muchos bolivianos, a la manera indígena de recordar la imagen más grande, “mirando hacia atrás mientras se mueve hacia adelante,” son rápidos en señalar que se trata de algo en cual simplemente su país nació (Ávila, 2014).
*seudónimo

  1. Phelps, Erin D. (2014, 6 de febrero) La migración Sur-Sur: ¿por qué es más grande de lo que pensamos y por qué nos debe importar. [Entrada en el blog]. Obtenido dehttp://themigrationist.net/2014/02/06/south-south-migration-why-its-bigger-than-we-think-and-why-we-should-care/
  2. Trohanis, Zoe Elena; Zangerling, BontjeMarie; Sánchez-Reaza, Javier. (2015, 1 de mayo). Tendencias de urbanización en Bolivia: oportunidades y desafíos. [Informe]. Obtenido dehttp://documentos.bancomundial.org/curated/es/2015/07/24740146/urbanization-trends-bolivia-opportunities-challenges#
  3. Ávila, Tania. (2014, Mar). “Cosmovisión Andina.” [Conferencia].

 

 

 

Posted in Boliva, Migracion | Leave a comment

Migrantes, Menonitas, Hospitalidad y la Biblia

DSC02951

Dream Act con el niño Gabriel [Incidencia sobre el DREAM Act en la universidad de James Madison en Harrisonburg, Virginia. El niño es Gabriel Jantzi, la mujer es la activista fundadora de DREAM, Virginia Isabel Castillo]. Elizabeth Phelps.

Elizabeth Phelps sirve como co-representante de país por el Comité Central Menonita en Colombia. Ella es la hija y nieta de inmigrantes, expatriados y ciudadanos naturalizados y una antropóloga (no una teóloga).

Durante una discusión sobre inmigración en Harrisonburg, Virginia, una mujer se me acercó y dijo: “el lenguaje religioso me molesta mucho, por ambos lados.” Sin embargo, el lenguaje religioso es frecuentemente utilizado en los debates sobre migración y además, el CCM es una organización cristiana que busca trabajar en una manera guiada por principios bíblicos. Sea usted como lectora mas inspirada o mas irritada por el lenguaje religioso, estas reflexión sobre migración busca explorar precisamente esa perspectiva.

Soy antropóloga, no teóloga; me interesa más entender cómo las personas piensan y hablan sobre las implicaciones bíblicas hacia las políticas migratorias que en descubrir la interpretación “correcta,” verdadera, y ortodoxa de la Biblia sobre el tema. Pero lo que he visto y escuchado es que, semejante a la mujer citada al inicio del ensayo, la gente utiliza la Biblia y se refiere a Dios en diversas maneras para promover posiciones y políticas muy distintas.

Jeanette,* una mujer joven universitaria de México estudiando en los Estados Unidos, compartió este testimonio en la capilla de una universidad Menonita:

Mi familia decidieron mudarnos a los Estados Unidos cuando tenía quince años. Queríamos empezar una nueva vida lejos de consecuencias dañinas. Mi padre había fallecido algunos años antes, debido a su alcoholismo… la vida en los Estados Unidos ha sido una mezcla de momentos duros y gozosos… Conozco lo que es sentirse herida y rechazada por verse y hablar en una manera diferente [a la mayoría]. Sé lo que es ser tratada de acuerdo a los documentos que llevo. Estoy etiquetada. Es una etiqueta que en los ojos de Dios no debe importar. Algunas personas… me tratan de acuerdo a mi estatus [inmigratorio]. Les importa qué tipo de documentos llevo o qué clase de visa tengo. No les importa quién soy como persona, o qué tengo en el corazón. (11 de abril, 2009 – énfasis de la autora)

Desde el punto de vista de Jeannette, a Dios no le interesa tanto el estatus legal según el estado como “quién soy como persona, y qué llevo en mi corazón.”

DSC00575

“Eso no era votación bíblica” [signo en una gasolinera en Harrisonburg, VA, después de la elección Obama en noviembre de 2008]. Elizabeth Phelps.

Pero otras personas toman una postura con mucho más énfasis en las estructuras y leyes del estado. Una persona que comenta en línea sobre un artículo del periódico escribió, “Acaso la Biblia no nos instruye obedecer las leyes del estado?” (Daily News-Record, 9 de febrero, 2011). Parecidadmente, un hombre entrevistado dijo así: “la ley es la lay, la Biblia dice obedece la ley” (Daily News-Record, 31 de marzo 2007). Hasta los que abogan por los inmigrantes apoyan el idea de ciudadanía social que implica cumplimiento de las leyes del estado; en las palabras de David, un jóven de México que vive en los Estados Unidos:

Personalmente, creo que la gente que están fregando el sistema… que viven dependientes del gobierno, que se inventan hijos que no existen [para conseguir más apoyo económico], haciendo cosas así, esa gente debería obedecer la ley. No se les puede premiar… porque son los mismos… que hacen quedar mal a los demás y les regalan a la oposición sus argumentos [contra nosotros]. Personalmente, hombre, los inmigrantes que dañan al país, creo que deben ser expulsados… o hacer algún tipo de rehabilitación con ellos.

Como estudiante de teología, parece que David se sentía obligado exponer un idea de justicia y equidad que no absuelva a los inmigrantes de su responsabilidad para cumplir con las leyes de la nación, sin embargo su argumento esencialmente es nacionalista, y promueve la imagen del inmigrante “bueno” – un humilde trabajador – versus el peligroso criminal que es el “ilegal,” el indocumentado.

En alguna manera, la perspectiva de David tiene echo en el testimonio de Jeannette: si a Dios le interesa nuestro corazón, entonces la virtud y honradez de la persona según la ley moral y bíblica es una manera importante de medir a la persona. Pero esto no resuelva la pregunta abierta de que si las leyes humanas, escritas por pecadores, son siempre morales y éticas según la Biblia.

Dos historias de la Biblia que se refieren mucho al hablar de política de inmigración son la parábola del Buen Samaritano, y la historia de Abrahán (Génesis 18) referida en Hebreos 13: “No se olviden de practicar la hospitalidad, pues gracias a ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.” En ninguno de los dos casos se considera relevante la integridad moral de los que reciben hospitalidad; lo merecen simplemente por su presencia, porque están allí, necesitados, parados en la puerta.

Durante la presentación cuando Jeannette compartió su testimonio, teóloga Menonita Nancy Heisey expuso sobre la palabra “extranjero” en la Biblia: “Muchas veces las palabras ‘extranjero’ o ‘ajeno’ aparecen en la Biblia relacionadas a dos ideas: uno, que el pueblo de Dios son forasteros y ajenos en el mundo, y número dos, que por esa exacta razón el pueblo de Dios es llamado a abrirse y ofrecer hospitalidad a los extranjeros.”

DSC02953

Incidencia para el DREAM Act en la universidad de James Madison en Harrisonburg, Virginia. Elizabeth Phelps.

Estos conceptos no son ajenos para los Menonitas; un pastor Menonita le explicó a mi amiga y antropóloga Laura Zarrugh que “los Menonitas han sido perseguidos por todas partes, mas que nadie debemos tener empatía para los inmigrantes” (citación). Como los Israelitas, forasteros durante todos sus vagabundeos, los Menonitas se ven como obligados moralmente a empatizar con y ayudar a otras personas en la misma situación.

Los Cristianos defensores de inmigrantes suelen usar la imagen de la Familia Sagrada escapándose a Egipto para provocar no solamente empatía para los refugiados e inmigrantes, pero también para mostrar que Jesús mismo fue refugiado y migrante. Servicio y amparo para “los más pequeños” (Mateo 25:40) es servicio directo a Cristo.

Yo creo que esto es el principio central para una postura bíblica hacia las políticas de inmigración. El llamado a mostrar hospitalidad hacia los ajenos no depende de quién lo merece, sino simplemente de su humanidad. Como dijo Nancy Heisey, “es algo central para nuestra humanidad dar bienvenida al extranjero. La hospitalidad es el corazón de la humanidad. Es central para nuestro bienestar como raza humana, es central para nuestra sobrevivencia. Si no damos la bienvenida a los extranjeros, estamos perdidos.”

* Seudónimo

Posted in Migracion | Leave a comment

Rótulos e Historias

DSC04191

Bonnie, a la derecha, junta con Betty. Betty vive con Ángel, a la izquierda, que es de Barcelona. El Gato fue comprado por la ciudad de Barcelona desde otra colombiana que emigró a Europa hace años, Fernando Botero. El hijo de Bonnie, Adrian David, se sienta felizmente encima del Gato.

Bonnie Klassen es la directora de area de CCM en Sudamérica y Mexico. Su articulo hace parte de nuestra serie sobre migración

Hace casi 20 años, me trasladé de mi hogar canadiense a Bogotá, Colombia.  Varios años más tarde, me casé con un activista de paz colombiano.  A menudo, gente me pregunta si voy a vivir en Colombia el resto de mi vida.  No tengo idea.  Mis abuelos fueron refugiados de Ucrania.  Mi papá y mamá crecieron en Canadá.  Mi hijo está creciendo en Colombia, pero quien sabe dónde vivirá.

Visitamos a Canadá regularmente.  Desafortunadamente, mi esposo nunca puede ir con nosotros porque el gobierno canadiense lo declaró “inadmisible”, por el hecho que su nombre aparece en la lista de “no-volar” de los Estados Unidos, como “sospechoso de ser una amenaza a la seguridad nacional”.  Oficiales de la Embajada de los EEUU nos han dicho, no-oficialmente, que la “evidencia” en su contra es totalmente ridícula, pero aparentemente no hay nada que puedan hacer para cambiar el rótulo.

DSC04587

El almuerzo. Bonnie Klassen

Recientemente tomamos una vacación familiar a un destino que todavía acepta a mi esposo – Barcelona, España.  Nos quedamos con una amiga colombiana, Betty.  Betty primero salió de Colombia hace una década por amenazas de muerte en su contra, y desde ese entonces, hay ido y regresado varias veces.  Por su activismo obsesivo a favor de la paz de Colombia, nos hemos mantenido en contacto con ella a través de los años.

Pasamos horas agradables almorzando juntos tranquilamente, estilo español, y me parece que siempre estábamos hablando de “gente en movimiento”, como éstas:

  • Un antiguo colega de mi esposo que salió de Colombia después de ser encarcelado por acusaciones falsas. Diez años más tarde, tiene un bar de tapas bien agitado y ya no tiene tiempo para “hablar paja” con un buen café.
  • El abogado de derechos humanos que llegó a Barcelona para bajar de perfil un tiempo por amenazas, pero que no pudo quedarse lejos de su país más de siete meses.
  • La líder política que salió de Colombia durante el genocidio de miles de sus co-partidarios. Después de años en España haciendo aseo y vendiendo perfumes, finalmente regresó para ser candidata Presidencial.
  • Una cantidad de personas que han recibido protección temporal del gobierno español pero que luego se quedan más allá del permiso, abrumadas por la incertidumbre del retorno a casa.
  • El sindicalista colombiano que, por amenazas, cruzó fronteras pero cuyos perseguidores lo siguieron también. Eventualmente, fue reasentado en Noruega, en un pueblo remoto norteño, “lejos de todo el mundo”.
  • Mi amiga cercana que vivió cerca a Bilbao por varios años para estudiar y trabajar. Después de regresar a Colombia, me dijo fuertemente, “No le digas a nadie que yo estaba trabajando en España.  Pensarán que fui prostituta o algo ilegal.”
  • La hermana de Betty, quien llegó a Barcelona porque su hermana mayor le encontró un trabajo como médica.

Una tarde, Betty y su hermana se interrumpieron contándonos historias de su niñez en una comunidad remota de los Llanos colombianos – la belleza de la vida comunitaria rural y el horror de perder la finca familiar bajo presión armada.  Su mamá sacó a sus cuatro hijos menores a la medianoche para escapar amenazas, sentados durante el viaje de 48 horas sobre tablas encima de cerdos encaminados al mercado

Cada una de las historias de estas personas se podría entender bajo uno de estos términos:

Migrante: Persona que pasa por un cambio semi-permanente de residencia, que involucra un cambio de ambiente social, económico y/o cultural.

Refugiado: Persona fuera de su país de origen que no puede regresar a su país por temor fundamentado de persecución, o quien no puede o se niega a retornar por causa de amenazas serias e indiscriminadas a la vida, la integridad física o la libertad, por razón de violencia generalizada o eventos que alteran seriamente el orden público.

Persona Desplazada Internamente: Persona o grupo de personas quienes han sido forzadas a huir de sus casas por causa de, o para evitar el efecto de un conflicto armado, situaciones de violencia generalizada, violaciones de derechos humanos o desastres naturales, y quienes no han cruzado ninguna frontera estatal reconocida internacionalmente.

Reasentamiento: El traslado de refugiados de un país donde han buscado refugio a otro estado que se ha comprometido con recibirlos.  Estas personas refugiadas usualmente reciben el estatus de asilo o alguna otra forma de residencia con sus derechos reconocidos.

Migración Indocumentada vs. Migración Irregular: El término migrante indocumentado/sin documentos se explica solo, pero no es lo mismo que “migrante con estatus irregular”.  Migración irregular incluye situaciones donde migrantes se quedan más allá de la visa que tienen o hacen trabajo prohibido o viajan con documentos inapropiados o falsos.

DSC04453

Estos rótulos pueden ayudar y también pueden hacer daño, dependiendo de cómo se usan para esconder o iluminar las historias de las personas.  A veces son usados por gobiernos para redimensionar la realidad por razones políticos.  A veces son usados por personas para validar sus propias situaciones.  Pienso en otro colombiano quien huyó a Brasil para solicitar asilo.  Cuando me quedé en su apartamento el año pasado, me dijo:

“Como refugiado, el gobierno brasilero no me permite visitar a Colombia sin un permiso especial.  El gobierno me ha ofrecido el estatus de migrante, lo que me daría la libertad de ir y venir como quiera.  Ellos preferirían clasificarme como migrante porque es políticamente incómodo reconocer a refugiados del país vecino.  Pero cambiar de estatus sería como borrar mi historia y negar la razón por la cual estoy acá.  No vine porque quería, y no puedo soltar esa verdad.  Soy refugiado.”

Cada historia es única y compleja.  No podemos usar estas palabras de manera intercambiable ni descuidadamente.  Aun el término más adecuado siempre esconderá matices.  Consideremos las razones para diferenciar entre los rótulos técnicos, y también para profundizar y encontrar la persona detrás del rótulo.

  • ¿Por qué casi nunca pienso en mi misma como migrante?
  • ¿Cómo se puede revocar el rótulo “migrante” o “inadmisible” si la palabra no cuenta la historia de la persona?
  • ¿Hay formas en que las personas pueden compartir sus historias sin sencillamente recibir un rótulo?
  • ¿Qué nos dice el uso de estos rótulos sobre la estructura política?
  • ¿Una persona como Betty ya no es refugiada por que ha regresado y salido de su país tantas veces? ¿O una persona como Betty es refugiada porque todavía lucha con pesadillas y temor?

Betty diría lo siguiente:

Soy colombiana lejos de casa, con mi corazón y cabeza en más de un lugar.  Estoy en mejores condiciones que muchos de mis paisanos acá en Europa, porque tengo conexiones, tengo propósito.  Pero es doloroso que otras personas me miren y toman por sentado que el hecho que estoy acá organizada implica que es fácil estar acá.  No.  Me profundizo en la vida acá pero también es siempre duro.  Importa toda mi historia.

Posted in Colombia, Migracion | Tagged , | Leave a comment

Mas que una sola historia: Migracíon en las Americas

 

Patrick

Patrick en la cocina en Casa de los Amigos, donde preparaba comida con otros migrantes durante su proceso de acostumbrares a la vida en la Cuidad de Mexico. Nina Linton/MCC

Anna Vogt es la Analista de Contexto Regional e Incidencia Politica. Traducido por Bonnie Klassen. 

English Version

Historias de personas en movimiento dominaron los titulares de las noticias en el 2015: personas refugiadas de Siria, deportaciones y redadas a personas centroamericanas que viven en los Estados Unidos, la travesía a través de México hacia el norte de menores sin acompañamiento, y muchas otras historias. Hasta ahora, el análisis para el 2016 pronostica más de lo mismo: personas siguen moviendo a través del mundo globalizado a los ritmos más altos desde la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, es fácil leer los titulares y sacar ideas muy estereotípicas de migrantes. ¿Realmente, qué tanto entendemos las complejidades de este tema, sobre todo desde una perspectiva latinoamericana-caribeña, donde este blog tiene su base? ¿Nuestro entendimiento influye la política pública, y cómo tratamos a gente vecina?

En el libro Advocacy in Conflict (Incidencia Política en Conflicto), Casey Hogel enfatiza que, “El poder de definir las narrativas de una campaña o un movimiento – y el nivel de diversidad de matices permitido en estas narrativas – tiene enormes implicaciones en cuanto a la solidaridad incorporada en el activismo.” Es vital tener un entendimiento complejo de migración, desde la perspectiva de migrantes mismos, si queremos incidir a favor de personas en movimiento. No podemos tomar por sentado que entendemos su situación.

Como menciona Hogel, un entendimiento complejo surge al preguntar quién define las narrativas sobre la migración: las personas que se sienten presionadas a migrar y migrantes mismos, u otras personas? La mayoría de veces, las experiencias de migrantes no se incluyen en la cobertura mediática del tema. En un informe reciente, investigadores mostraron que migrantes fueron citados en solamente 15% de artículos sobre migración en la prensa británica y que 85% de artículos británicos sobre el tema no incluyeron ninguna perspectiva de migrantes.

guate-1

El informe luego menciona que “46% de artículos representaron a migrantes como una amenaza o un peligro para la economía y la sociedad, mientras que 38% los representaron como víctimas. Además, las voces de migrantes estaban casi ausentes de las noticias sobre migración.” Dado una cobertura mediática similar en Canadá y los Estados Unidos, hay un problema de percepciones que impacta y se refleja en las decisiones y debates políticas.

De hecho, lectores solo escucharon las voces de migrantes cuando los artículos incluidos en el estudio mostraron al migrante como víctima. Es bueno permitir que migrantes comparten sus experiencias, sin embargo, al contar una historia solamente de trauma simplificado donde las personas sólo son víctimas, no se deja vislumbrar las complejidades y contribuciones o el protagonismo de migrantes. Narrativas complejas exigen más que una simple reacción emocional. Incluyen los datos de quienes son las personas migrantes, de donde vienen y por qué, con el fin de contribuir de manera significativa y realista a la incidencia política.

Migración es una parte normal de la vida y de la sociedad, tanto en el norte como en el sur, pero migración “todavía se presenta como extraordinaria, involucrando a individuos e historias extraordinarias….Como casi todos nosotros, la mayoría de migrantes tienen vidas más o menos normales, sin razón de publicarse en las noticias. Su experiencia de migración no es necesariamente el aspecto más clave o significativo de su identidad. O puede ser sencillamente otra característica para compartir, pero sin enfatizarla con los vecinos. (p. 34)

img_2642

Un entendimiento complejo también examina la variedad de formas de migración en la región. ¿Supieron que muchas personas migrantes se trasladan de un país latinoamericano a otro, en vez de ir hacia el norte? ¿O que hay más mexicanos que han retornado desde los Estados Unidos que los que han salido de México hacia el norte entre 2009-2014? ¿O el número de migrantes procedentes de Africa a América Latina ha aumentado dramáticamente en los últimos cinco años? ¿O que 15,000 migrantes de los Estados Unidos viven en Colombia? (Consulten este app para una perspectiva global de migración)

Durante la orientación general del Comité Central Menonita, participantes miran este video de Chimamanda Ngozi Adichie sobre el peligro de “una sola historia”. Nuestra manera de hablar o escribir sobre personas o problemáticas importa porque nuestras creencias pueden perpetuar estereotipos o retarlos, y retar las estructuras que los mantiene.

Entonces, estamos emocionados al presentar una nueva serie en este blog sobre migración. Queremos contar más que una sola historia sobre la migración. Queremos retratarlas como personas normales, ni víctimas ni villanos, sino personas que buscan tener vidas normales. Durante esta serie, trataremos temas como la migración sur-sur, migración y el cambio climático, urbanización, reintegración, conflicto armado y migración, personas que deciden no migrar, migración y género, y mucho más.

Les invitamos a participar y a poner atención a la diversidad dentro de este tema de migración a través de nuestra serie.

 

 

Posted in Migracion, Uncategorized | Tagged , , | 1 Comment

Pedaleando de “Costa a Costa” por la educación en Honduras

Traducción libre del artículo “Biking Cost to Cost for Education in Honduras” de Katerina Parsons, tomado del sitio web de ASJ Honduras 

Tegucigalpa. “Hace seis años, tuvimos una idea loca”, dijo Alan VerBeek, vicepresidente de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ). Es la verdad – la meta de crear consciencia en la población sobre la corrupción en el sistema educativo público mediante una carrera ciclística a través de Honduras era ambiciosa, hasta un poca loca, pero no menos loca que la idea de reformar el sistema de educación pública.

Ideas aparentemente locas – convertidas en cambios reales en los sistemas – son la piedra angular del trabajo de ASJ.

ASJ, a través de la coalición Transformemos Honduras (TH), empezó trabajar en los sectores de salud y educación pública en 2009. Cuando TH inició su labor en educación, apenas se impartían 120 días clase cada año (solo 88 en 2009) y los maestros asistían a las aulas esporádicamente, o nunca, y el resultado fueron los peores índices académicos de Latinoamérica.

TH comenzó recolectando datos de los días clase y maestros en las aulas, haciendo hallazgos escandalosos antes que el gobierno, los medios y el pueblo de Honduras. Padres y miembros de las comunidades se convirtieron en voluntarios activos. El secretario de Educación fue separado y la educación en Honduras empezó a cambiar.

Después de solo cinco años, el promedio de días clases saltó de 120 a más de 200, el número de maestros “fantasma” disminuyó de 26% a 1% y Honduras subió en los índices del decimoquinto al décimo lugar.

La otra idea loca, la carrera ciclística que cruzaría toda Honduras: “Costa a Costa”, siguió creciendo también. La logística de la ruta es intimidante: 437 kilómetros, ocho ciudades en siete días, más que 150 ciclistas y 35 voluntarios, incluyendo policías, motoristas, y coordinadores de todo, desde hospedaje a abastecimiento. A pesar de todo esto, “Costa a Costa” es una herramienta útil de incidencia política y una tradición querida, atrayendo ciclistas de todas las regiones de Honduras y otros países del mundo.

En cada una de las ocho ciudades que atraviesa el recorrido, las ciclistas hacen una parada para honrar a cinco estudiantes de escuelas públicas por su excelencia académica. Los niños sonríen cuando el alcalde les honra con medallas y sonríen aún más cuando les entregan lindos premios como bicicletas y tablets.

Líderes de TH como Carlos Hernández, también ejecutivo de ASJ, hablan de la necesidad de tomar acción contra la corrupción en el sistema de educación. Padres y maestros sonríen orgullosamente. Oficiales públicos hablan de esperanza.

“Hay mucho más por hacer,” dijo Carlos Hernández, “pero también tenemos que reconocer los logros que hemos alcanzado.”

Costa a Costa es una perfecta demostración de la habilidad de TH a unir gente de varios sectores. Empresas privadas donan dinero y premios, gobiernos locales ofrecen espacios y los ciclistas son estudiantes, mecánicos, doctores y extranjeros.

En un país donde las malas noticias son normales, durante una semana se habla de la esperanza por un futuro mejor. Ciclistas cruzan paisajes de increíble belleza, casi tan hermosos como los niños con grandes sueños y los padres, maestros y administradores públicos cuya pasión por la educación hacen posible estos sueños.

Los ciclistas se empujen hasta sus límites y los traspasan. Desarrollan amistades transculturales mientras todos trabajan juntos a la misma meta – mejorando la educación para todos los niños de Honduras.

Desde las playas trópicas de Tela hasta el centro urbano de San Pedro Sula, desde el tranquilo Lago Yojoa a la ciudad capital de Tegucigalpa, los ciclistas celebran el buen trabajo de Transformemos Honduras y desafían a gente en toda Honduras a unirse para continuarlo. Cuando llegan a la ciudad portuaria de San Lorenzo, en el sur, donde el aire huele a pez y sal del mar, todos están agotados, pero inspirados – listos para trabajar.

Premiación San Lorenzo

“A veces, como cristianos solo oramos para que las cosas cambien”, dijo al público en Siguatepeque Carlos Hernández. “Tenemos que hacer más. Tenemos que soñar que el cambio es posible y luego tenemos que trabajar para lograrlo.”

Y el público escuchó, desde periodistas hasta alcaldes, desde el ciclista ganador hasta el pequeño estudiante premiado de segundo grado.

“Educación no solo es el trabajo de estos estudiantes ni solo de sus maestros, sus directores ni sus papás”, continuó, “educación es el trabajo de todos de nosotros acá, porque así es como vamos atransformar Honduras”.

+ Leer el artículo original aquí

 

asj
Posted in Honduras, Uncategorized | Tagged , , | Leave a comment

Miradas indígenas a la justicia restaurativa

IMG_1550-2

Foto: Anna Vogt

Erika Littlewolf viene de la comunidad norteña Cheyenne de Busby, y lidera el Centro Visiones Indígenas para el CCM de los estados del centro y participa en el “Proyecto Retorno a la Tierra” a través del Programa de Justicia Restaurativa del CCM E.U. Harley Eagle pertenec e a Primeras Naciones Annishinabe Dakota y miembro activo en la Reserva Wapaha Ska de las Primeras Naciones Dakota en Saskatchewan, Canadá. Junto a su esposa y compañera de trabajo, Sue, quien es Rusa de descendencia Menonita, trabaja como co-coordinador de la labor que realiza el CCM Canadá con los pueblos indígenas. El ha trabajado por muchos años en el diseño y facilitación de talleres en justicia restaurativa que van más allá de una interpretación mecánica de la justicia restaurativa. Su articulo fue publicado originalmente en Intersections: Revista Trimestral de Teoría y Práctica del CCM: Justicia Restaurativa  

Durante años de enfrentar problemáticas difíciles que son pertinentes a los pueblos indígenas, incluyendo aquellos asuntos que se relacionan con la sociedad no-indígena, y luego de tratar de navegar a través de la complejidad, hemos encontrado que es una tarea muy difícil el nombrar exactamente lo que hacemos. Creemos que esta dificultad viene de lo que ustedes podrían llamar nuestra cosmovisión y la forma cultural elegida de ver la vida. Como descendientes de los pueblos indígenas de esta parte del mundo, cuyas historias se remontan a miles de años, todavía seguimos muchas de las enseñanzas que van junto a una cultura basada en la tierra. Esto significa, que la mayor parte de los pueblos y las sociedades indígenas que vivieron en este continente determinaron hacerlo como si el medioambiente fuera alguien de la familia; imitando el flujo, ciclos, y ritmo de toda la naturaleza, en lugar de dominarla. Cuidar el mundo natural y nutrir continuamente ese mundo natural dentro de nosotros, a través de nuestros lenguajes indígenas, ceremonias, y prácticas culturales nos ha llevado a una manera holística de ver la vida, y el mundo que nos rodea. De este entorno cultural indígena emana una forma de lidiar con el conflicto y las situaciones difíciles, que siguió el principio básico de que todas las cosas están conectadas y relacionadas. En ese sentido, cuando una persona falla, debemos ver e involucrar a sus familiares para ayudar a buscar formas de enfrentar cualquier ruptura en las relaciones.

Para muchas naciones indígenas no existía ningún nombre o programa institucional específico para lidiar con el conflicto. Más bien, afrontar los conflictos era simplemente una manera de lidiar con alguna situación, pues el conflicto era visto como algo que ocurría también naturalmente. Por esta razón, ha sido un gran reto adoptar el nombre de justicia restaurativa, al menos que sea por una razón pragmática, de brindar un poco de contexto a lo que hacemos en este mundo moderno. Encontramos especialmente difícil, nombrar nuestra práctica como “justicia restaurativa”, cuando se presenta a la misma como un proceso específico o incluso sólo como un programa especializado para lidiar con el crimen y el conflicto sin tomar conciencia de que las raíces de la justicia restaurativa vienen de una cosmovisión holística, claramente diferente a la de los colonos europeos. Aun más frustrante, es la experiencia de que los practicantes no-indígenas de la justicia restaurativa, no reconozcan la importancia que muchos pueblos indígenas le han otorgado a la necesidad de restaurar esta visión de mundo indígena. En su conjunto, el movimiento de justicia restaurativa falla en apropiarse de la necesidad de descolonizar la Norteamérica colonizada en la que vivimos. Con demasiada frecuencia, los practicantes de la justicia restaurativa se mantienen ciegos ante la profundidad del daño que se ha administrado y continúa siendo administrado sobre esta tierra y sus pueblos indígenas. El reto, ya habiéndonos incorporado a la corriente del movimiento por la justicia restaurativa, es el de apoyar a los practicantes de aproximaciones occidentales de la justicia restaurativa, a que vean qué tan lejos han llegado los entendimientos indígenas de la justicia restaurativa y qué significaría llegar a restaurar nuestra forma de ver el mundo.

En ese sentido la próxima pregunta que debe considerarse sería: ¿Qué es lo que hay que hacer para restaurar nuestra visión de mundo indígena? Como dos personas indígenas que tratamos de buscar una respuesta a esta pregunta, nos hemos dado cuenta de la importancia de NO preguntar; “¿Qué es lo que está mal en ustedes?”, sino “¿Qué les sucedió a ustedes?”. Esta pregunta gira el enfoque de uno, en donde se ve a individuos, ofensores o incluso el evento del conflicto en sí mismo como el único o principal conflicto, y devuelve el enfoque a la vida del individuo o individuos envueltos en un conflicto, quitando las capas que no nos permiten exponer el cuadro completo en la situación de conflicto. Para que los practicantes de la justicia restaurativa actúen con integridad, tienen que ser muy conocedores de la historia de la opresión colonial en esta tierra y tienen que entender el rol de los traumas no resueltos en las vidas de las personas y los pueblos históricamente oprimidos. Como pueblos indígenas deseamos que los practicantes tengan una compresión aguda del sinnúmero de eventos traumáticos que durante siglos ocurrieron a los pueblos indígenas de estas tierras.

 

Para los pueblos indígenas y las comunidades de colonos en esta tierra una posible respuesta a la pregunta; “¿Qué les sucedió a ustedes?, es; “La Colonización”. Por tal razón la justicia restaurativa se debe enfocar en deshacer los efectos de la colonización y aquellas prácticas colonialistas que aún enfrentamos. El 27 de febrero del 2008, en un informe llamado “Colonización Institucional y las Programas de Sanación en los Pueblos Indígenas”; Rupert Ross cita a trabajadores indígenas miembros del “Circulo de Sanación Comunitaria Holístico de Hollow Water (CHCH) cuando dicen:

 

“Mucho de lo que antes fue descrito como sanación, ahora es visto como terapia de descolonización por el equipo de CHCH…La sanación comunitaria como terapia descolonizadora envuelve: la articulación de principios que promuevan la salud y balance de la comunidad; ayudar a la gente a que regrese al equilibrio; y basar todos los sistemas comunitarios en principios balanceados, tomando toda esa responsabilidad como un viaje comunitario”.

Debemos enfatizar, que la descolonización, no es solamente para aquellos que son descendientes de indígenas norteamericanos. Si extendemos el cuestionamiento de “¿Cómo les pasó esto?” Para ir más allá en la investigación de los procesos de colonización, entonces tendremos que preguntarle a los colonizadores: “¿Qué sucedió en tu pasado que permitió que participaras de los actos atroces de la colonización? ¿Con cuáles patrones de la colonización que han pasado de generación en generación cargas? Cuando reflexionamos en nuestro propio proceso encontramos la siguiente idea; para que el colonizador colonizara, debió haber experimentado la colonización por sí mismo sin tener la oportunidad de sanar esta experiencia de una manera adecuada. Quizás la mayor lección que deben aprender los practicantes de justicia restaurativa es que primero conduzcan el proceso hacia adentro y que ellos mismos se hagan las preguntas que llevan a todos los practicantes de justicia restaurativa a descubrir su lugar en la historia de la colonización y a reconocer los persistentes efectos en su vida, cuando el daño causado por la colonización no es atendido.

De hecho, los procesos de justicia restaurativa efectivos, requieren esencialmente de la creación de un espacio de respeto en el que la verdad pueda ser dicha y escuchada y en el cual los participantes puedan cuidadosamente explorar los grandes contextos de los conflictos que enfrentan, llegando así a decisiones colaborativas que son restaurativas por naturaleza. Los procesos efectivos de justicia restaurativa abren espacios en los que la destreza y la práctica de lo que significa tratar a la tierra y todo su contorno humanamente, como un hermano puedan ser nutridas y en el cual los patrones de colonización en cada uno de nosotros puedan ser transformados.

Posted in Uncategorized | Tagged , , | Leave a comment