La paz no se consigue diciendo “Queremos paz,” sino trabajando por ella

Amy Eanes trabaja y vive Istmina, Choco con el  Programa Semilla. Este articulo fue publicado en el blog de Semilla

Read in English

IMG_2332-web editConstruir la paz en el contexto del conflicto armado, el abandono del estado, y la pobreza es un desafío enorme y multifacético, pero en mi rol como Semillera con las Iglesias Hermanos Menonitas del Chocó, interactuó con muchos que están laborando con diligencia para ello, muchas veces lejos del foco de atención. Me senté con la Hermana Arosa Palacio, un miembro de la Iglesia Jerusalén de los Hermanos Menonitas en Istmina, Chocó, para hablar de su vida y experiencias como una persona que ha sido desplazada por el conflicto armado y que ha trabajado por la justicia en su comunidad.

Originalmente del Chocó, Arosa y su familia estaban viviendo en otra parte de Colombia cuando una ola intensa de violencia los obligó a huir de su casa y volver al departamento a mediados de los 1990. “Chocó era nuestro refugio de paz,” dice ella, añadiendo que los grupos al margen de la ley no habían llegado. Proteger a sus hijos y sacarlos de un contexto violento era su prioridad principal. Al llegar a Istmina, Arosa y su familia se sostenían por la minería y agricultura, bajando el Río San Juan para trabajar en varias comunidades.

IMG_9278-edit

Tres años después de su desplazamiento, ella se unió con un grupo de personas desplazadas que habían comenzado a organizarse, guiado por un docente local. Según la Ley 387 de 1997, personas desplazadas eran reconocidas y garantizadas ayuda y protección en su proceso de restablecimiento. Pero, como explica Arosa, cuando la gente iba para hacer el reclamo al nivel del gobierno local, “no querían responder, no lo aceptaban porque lo vieron como un méndigo. Rechazaban declaratorios porque la gente llegó sucia o sin zapatos…si iba limpio, como puede ser desplazado si está limpio?” Como resultado, el grupo organizó unos talleres acerca de los derechos humanos y un viaje a Bogotá para reunirse con unas entidades del gobierno para abogar por su situación de víctimas que no habían recibido el reconocimiento legal.

Sus actividades de incidencia política les permitieron obtener el reconocimiento legal como personas desplazadas pero no lograron recibir las reparaciones económicas que eran su derecho. “No nos colaboraron, económicamente,” dice, “pero con reconocimiento de nuestra situación.”

Con el apoyo de la diócesis católica, la asociación de desplazados estableció una iniciativa agrícola de criar pescados, cerdos, y pollos. A pesar de que creó empleo para muchas personas durante su tiempo, la iniciativa finalmente resultó ser insostenible. Arosa continuó trabajando con el liderazgo de la organización y más luego fue seleccionada como su vicepresidenta. “A la gente le gustó mi forma de trabajar, respeto y solidaridad con la gente”, dice ella.

IMG_1559-edit

A pesar de décadas de trabajo con la asociación, se quedan obstáculos: “No tengo respuesta para responder las necesidades de las comunidades… Estoy pendiente de las cosas, pero veo que el gobierno no está respondiendo, no está cumpliendo su responsabilidad. Los mismos que escribieron la ley son ellos que la violan. Hemos sido víctimas de la violencia, y ahora somos víctimas del gobierno”.

Reconociendo el poder de oración y su esperanza que Dios intervenga en su situación, dice, “La paz no se consigue diciendo “Queremos paz,” sino trabajando por ella.” Así como Jesús predicó y alimentó a las multitudes, también entonces el trabajo de la iglesia debe preocuparse con necesidades espirituales y físicas. “Jesús, con lo poco que tenía, alimentó a los cinco mil y sobró canastas… Los discípulos que estaban con Jesús, cuando vieron el hambre de la gente, le decían “Despídalos sin comida,” pero Jesús por el Espíritu Santo, pudo satisfacer sus necesidades físicas. Este es la vida cristiana,” dice, “ver por los ojos de Jesús la realidad.”

Además de acompañar a personas desplazadas en su comunidad, participar activamente en la iglesia Hermanos Menonitas, y su papel como madre y abuela, durante los últimos veinte años Arosa ha servido como madre sustituta a unos cincuenta niños y niñas que han llegado a su puerta en un estado de desnutrición y abandono. Así como Jesús fue empoderado por el Espíritu Santo para alimentar a la multitud, su pasión para satisfacer las necesidades de las personas en su comunidad y trabajar hacia la justicia es real y viva a pesar de los años de lucha y injusticia.

Por favor oren por las Iglesias Hermanos Menonitas del Chocó, sus proyectos regionales, y las mujeres y hombres que trabajan por la paz en medio de circunstancias tan difíciles.

Posted in Colombia | Tagged , , | 1 Comment

La mina Marlín y la resistencia de las mujeres

Nancy y Crisanta

Nancy y Crisanta

English  Por: Nancy Sabas, Coordinadora de Enlaces con CCM Guatemala y El Salvador

¨¿Acaso eres Tú que a los mineros enviaste?
Violentan el vientre de la madre tierra
llevan el oro, destruyendo los cerros.
Un gramo de sangre vale más de mil kilos de oro.
¿Qué pasa con mi pueblo?
Y tú mi Dios, ¿dónde te escondes?
El miedo nos paraliza
Mi pueblo está vendido y no se da cuenta¨.

-Porción de una canción creada por la Parroquia de San Miguel Ixtahuacán.

Hace unas semanas, organicé un tour de aprendizaje con participantes Norteamericanos para tocar el tema sobre la industria extractiva en Guatemala. En el tour, visitamos el departamento de San Marcos y comunidades aledañas que lidian con esta problemática.

Las operaciones mineras en Guatemala no son un asunto reciente. En 1998, 2 años después de la firma de los acuerdos de paz tras una cruda guerra civil, la ley de inversión extranjera eliminó las restricciones de comercio con Guatemala, atrayendo a empresas transnacionales al país. Entre tantas, destacaba Goldcorp, una empresa extractiva Canadiense con alto interés en explotar oro en el área.

Tras una licencia otorgada por el Gobierno Guatemalteco, la mina Marlin operada por Montana Exploradora, una subsidiaria de Goldcorp. Esta comenzó sus operaciones sin una consulta comunitaria previa que es obligatoria por diferentes leyes nacionales e internacionales en la comunidad de San Miguel Ixtahuacán en el Oeste de Guatemala. En 2009, Goldcorp dejó de aparecer en la lista Canadiense del Indice Social Jantzi en inversiones éticas  dado al controversial uso del Cianuro en sus operaciones. Actualmente se dice que la mina Marlin es considerada la mina más lucrativa que Goldcorp posee a nivel mundial.

La mina Marlin

La mina Marlin

Durante nuestro viaje, visitamos la comunidad y nos entrevistamos con miembros de la comunidad para escuchar su lado de la historia.

Conocí a Crisanta Pérez, una mujer Mam con 6 hijos quien vive con determinación su filosofía de cuidar la madre tierra y defender su territorio. Crisanta resiste y denuncia las violaciones al ambiente y a su comunidad de la empresa minera Goldcorp. A pesar de las intimidaciones, 14 órdenes de captura y criminalizaciones por su trabajo en defensa de su territorio y sus derechos, Crisanta se mantiene firme. Cuando se le preguntó sobre cómo había nacido el movimiento de resistencia de San Miguel Ixtahuacán, ella explicó: ¨Son muchos los hombres que trabajan como mineros en la empresa. Nuestra comunidad está dividida en opiniones, y a pesar de que algunos de los hombres no estén de acuerdo con las operaciones extractivas en la comunidad, no toman una posición porque están trabajando dentro de la misma. Es por eso, que el movimiento de resistencia en San Miguel contra la minera empezó desde las mujeres¨.

Crisanta en su condición de mujer indígena enfrenta diferentes niveles de opresión, más sin embargo, ella resiste los roles impuestos por un sistema hegemónico patriarcal. Crisanta resiste los roles impuestos y se ha vuelto una figura pública, con voz, empoderada con el conocimiento sobre sus derechos y con asertividad para exigir la reivindicación de las prácticas ancestrales ecológicamente sostenibles que van de acuerdo a su cosmovisión Maya. A su vez, Crisanta denuncia incansablemente la explotación masiva de recursos. Durante nuestra visita ella explicaba: ¨Las transnacionales están destruyendo lo más valioso que tenemos, la Madre Tierra¨.

Miembros de la delegacion

Miembros de la delegacion

Crisanta con su enfoque desde la periferia desafía la lógica dominante capitalista que sacrifica los elementos sagrados (Madre tierra) y que busca como fin estrictamente acumulación de riqueza.  La posición de desigualdad que Crisanta tiene junto con otras mujeres Mam, les vuelve capaces de integrar una perspectiva más holística en línea con su cosmovisión y criticar las operacionesde la mina bajo una luz Maya Mam. Ellas, en su condición de opresión tienen una visibilidad amplia desde la base, y entienden el mundo desde su cosmovisión ancestral, como también desde la realidad del mestizo (Estado Guatemalteco), y del blanco dominante (Goldcorp). Este entendimiento contrasta el punto de vista de los grupos de poder quienes comprenden y legitiman su conocimiento como el único y válido. Estas mujeres entonces se convierten en sujetos epistémicos privilegiados, al no estar ¨contaminadas¨ con la verticalidad panorámica propia de una posición social ventajosa.

El caso de la minera en San Miguel Ixtahuacán, su impacto ambiental y la criminalización de mujeres activistas, me lleva a ver este conflicto desde una mirada ecofeminista. La mujer y la naturaleza en este modelo son cosificadas y percibidas meramente como modos de producción-reproducción. Vandana Shiva, en su libro ¨Cosecha Robada¨ planteaba: ¨Durante más de dos siglos, el discurso científico patriarcal, eurocéntrico y antropocéntrico ha tratado a las mujeres, a otras culturas y a otras especies como objetos. Se ha considerado a los expertos como los únicos conocedores legitimados.Durante más de dos décadas, los movimientos feministas, los movimientos ecologistas y de defensa de los derechos de los animales han cuestionado esa cosificación y esa negación de su condición de sujetos¨. El Estado Guatemalteco y la empresa minera, movidos por su enfoque en producción, consumismo y acumulación de riqueza fallan en respetar la soberanía y espiritualidad de los pueblos indígenas. La cosmovisión maya es pisoteada por un sistema mercantilista que no reconoce a la tierra como sagrada posicionando al hombre/producción sobre la mujer/naturaleza.

Crisanta y el grupo de resistencia anti-mineria de San Miguel se resisten en abrazar una imposición de ¨desarrollo¨ evidentemente patriarcal-occidental que menosprecia la vida y legitima los abusos desde su posición de poder. Al contrario, ellas se asoman en su conocimiento ancestral y exigen su ¨Buen vivir¨, que de acuerdo a su cosmovisión, es la búsqueda  por la armonía y el equilibrio con la Madre Tierra y toda forma de existencia. Esta filosofía de vida naturalmente desaprueba toda forma de acumulación y explotación que pueda alterar la armónica convivencia y calidad de vida de otros seres.

En 2008, La Comisión Pastoral Paz y Ecología (COPAE) de San Marcos, junto con otras organizaciones haciendo estudios independientes,  expusieron la detección dearsénico, aluminio, cobre, manganeso, entre otros metales, en ciertos nacimientos de agua cerca de la mina Marlin. El pobre manejo de los desechos de la mina y su presencia en las fuentes naturales de agua, es una buena explicación al incremento en enfermedades gastrointestinales y dermatológicas entre los pobladores.

Durante mi visita, mientras nos entrevistábamos con miembros de la Parroquia de San Miguel Ixtahuacán, nos hablaron sobre cómo el racismo era utilizado políticamente para justificar estas atrocidades que se cometían en su comunidad.  Según nos explicaba entre lágrimas Crisanta (miembro de la Parroquía) el abuso se legitimaba bajo la premisa de que ¨los indígenas son sucios y antihigiénicos¨. La jerarquización de razas o género carece de lógica y no se puede interpretar si no se estructura bajo una base con interés político. Esto  me resulto un claro ejemplo de lo anterior, donde el desprestigio y discriminación hacia una población resulta alineada con el interés neoliberalista.

¨En el umbral del tercer milenio, las estrategias de liberación han de asegurarse de que la libertad humana no se consiga a costa de otras especies, de que la libertad de una raza o género no esté basada en la subyugación creciente de otras razas y géneros. En cada una de esas luchas por la libertad, el desafío radica en incluir al otro.¨ Vandana Shiva.

nancy

La lucha de Crisanta, es sin duda para mí un milagro nacido desde una comunidad oprimida. El sistema mismo que abusó y excluyó a las mujeres Mam, es ahora el mismo que provocó las condiciones para que se convirtieran en creadoras de un nuevo conocimiento fuera de una perspectiva dominante. El corazón y espíritu inquebrantable de estas mujeres en defensa de su territorio quienes retornan a su conocimiento ancestral, traducen sus luchas contra la violación de la tierra a sus cuerpos de mujeres  y viceversa. Son mujeres que se aferran a su filosofía indígena del ¨Buen vivir¨, buscando la armonia y condiciones sostenibles para vivir entre las personas y la naturaleza en paz. Bajo esa visión, Crisanta, y las mujeres de San Miguel Ixtahuacán se repiensan, se desconstruyen y se reconstruyen.

Posted in Guatemala | Tagged , , | 1 Comment

Personalmente, Políticamente

Por Anna Vogt, una trabajadora de servicio en CCM Colombia quien actualmente labora con Justapaz, una organizaciónMenonita enfocada en la justicia, la paz y la acción no violenta en Colombia. Originalmente publicado en:thellamadiaries.wordpress.com. Traducción por Nancy Sabas.  English Version

narciso

“En ese momento, cuando vi su brazo cubierto con piel de gallina saliéndose por debajo de la sabana mientras dormía, sentí algo. Y eso fue sólo el principio. ” Manuela contaba, mientras me regalaba la historia de su larga relación de 35 años con su esposo, Narciso.

Sin embargo, la felíz historia de amor se puso seria rápidamente cuando los paramilitares le dispararon a Narciso en la cara por su trabajo en organización política. Manuela estaba abrumada: “Por la cantidad de sangre… Yo tenía demasiadomiedo de ir donde los vecinos en busca de ayuda, así que estuve sola durante horas hasta que llegó la ayuda. Yo mantuve sostenida su mano en la ambulancia “.

Narciso sobrevivió y la pareja huyó de su ciudad, para finalmente terminar como cuidadores de la finca Sembrandopaz.Hace dos meses, volvieron a su ciudad por primera vez en años. Tenían miedo, más Manuel expresó con asombro: “Nisiquiera nos podíamos comer toda la comida que la gente había preparado para nosotros, pues la noticia de que nosotros habíamos vuelto se había extendido entre todos nuestros vecinos! ¨ Narciso tomó un descanso de todo el festín para visitar al padre de quien sospechaba pudo haber sido su asesino y, en un movimiento cuidadosamente orquestado bajo lasenseñanzas de su congregación local sobre amar a sus enemigos, lo abrazó y le ofreció el perdón.

papyas

Aunque ni Manuela ni Narciso se sienten cómodos con volver, sus acciones reflejan los cambios graduales que se están produciendo en su entorno, a la vez que la desconfianza justificada se mezcla con la esperanza de que las cosas pueden ser diferentes. El valor para regresar y la posibilidad de convivencia sirven para crear el espacio en el que un futuro diferente pueda ser posible.

De vuelta en Bogotá, me invitaron a asistir al lanzamiento de una nueva estrategia de marketing para una estación de radio evangélica. A veces, ellos re-emitían nuestro programa, por lo que mi presencia era una manera de mantener relaciones. La regla general es: entre más elaborados sean los centros de mesa, mayor es la necesidad de irse con cautela. Desde el momento en que vi las rosas rojas puestas en la parte superior de las rocas blancas y las hojas verdes brillantes cuidadosamente colocadas, todo con los tallos dentro de una gigante pecera, me puse en cautela. A duras penas logre tragarme mis empanadas frías y jugo de naranja tibio cuando  escuché al pastor de la iglesia con audacia proclamando la necesidad de que la gente se uniera a su gira promocional a Israel.

tree“Por la vida, la familia y los valores”, pronunciaba el diputado Marco Fidel Ramírez, mientras se arrebataba hacia atrás y adelante, con el puño en el aire exhortando a Dios para que bendiga el mensaje evangelizador de la estación de radio y a todos los que defienden los valores cristianos. La única mención de cualquier tipo de realidad contextual era un alarde acerca del alcance de la estación, que le llegaba incluso a los secuestrados.

Para mí, el evento fue un reflejo del pensamiento fundamentalista, tal vez una fuente de certeza moral en medio del constante cambio contextual, pero con resultados más dañinos, ya que sus posiciones se alinean, influencian y son influenciadas por las realidades de la derecha política. El resultado: las conversaciones de paz se proclaman demoníacas en otros espacios y la moral se define por la presencia de las máquinas expendedoras de condones.

A veces, creo que toda mi vida ha sido un viaje para tratar de darle sentido a lo absurdo, para conectar los puntos entre macro y micro. Sin embargo, lo personal es político. Lo que podría ser visto como las decisiones o acciones individuales, siempre están conectados a una realidad mucho más grande y al contexto, que influye e informa acciones. Al ver las conexiones, éstas permiten una comprensión más íntima de la realidad y también de la agencia, reconociendo las formas en las que el cambio se conecta desde la parte superior hasta la parte inferior. Hay espacio para ambas la desesperación y la esperanza, junto con la compasión, porque las acciones individuales no ocurren en un vacío, ya sea hecho en nombre de la religión o no.

Estoy muy agradecida de conocer las historias de gente como Manuela, Narciso y otros en todo el campo y la ciudad,  y que mis experiencias en las reuniones de alto rango no sean las únicas realidades de Colombia con las que me encuentro en mi trabajo diario. Hay muchos factores que compiten por el futuro de Colombia. Quizás Manuela no tenía ni idea de cuando ella se enamoró de un brazo cubierto con la piel de gallina, pero su tenacidad y esperanza son opciones que también tienen el poder de cambiar el mundo.

beach

Posted in Colombia | Tagged , , | 1 Comment

La Sociedad Desterrada: La Causa Subyacente de la Migración Juvenil Centroamericana

Foto: Anna Vogt

Foto: Anna Vogt

Tobias Roberts es un trabajador del servicio de CCM en Nebaj, Guatemala

English version

En el transcurso del año pasado, mucho se ha escrito en relación al “fenómeno” de la migración de jóvenes centroamericanos hacia los Estados Unidos. Varios ensayos, análisis y artículos de opinión se derivan de todos los lados del espectro político, pero tienden a coincidir en algunas causas generales, pero vagas, de esta migración. La pobreza, la violencia, la falta de empleo y el encanto del “sueño americano” son cuatro causas recurrentes que se cita a menudo como factores que impulsan a la juventud centroamericana a dejar sus comunidades en busca de una vida mejor en Norteamérica. Los comentaristas políticos pueden estar en desacuerdo sobre las causas de esta violencia, pobreza o falta de empleo, pero sería difícil argumentar en contra de la centralidad de estas cuatro causas predominante de la migración que son casi universalmente aceptadas.

Estas cuatro causas son tan ampliamente aceptadas que el gobierno de Estados Unidos está dispuesto a cometer mil millón de dólares para un tal “Plan de la Alianza para la Prosperidad”. Este plan que trabajará con los gobiernos de Guatemala, El Salvador y Honduras surgió desde el dramático aumento de la migración infantil/juvenil centroamericana durante el año pasado y se centra en cuatro componentes principales: impulsar el sector productivo con el fin de crear mejores oportunidades económicas, el desarrollo de oportunidades para el capital humano, la mejora de la seguridad pública, y la creación de un mejor acceso a la justicia. A pesar de que muchos críticos ven este plan como otro intento de injerencia norteamericana en los asuntos de América Central, y aunque está obviamente plagado de cláusulas que exigen la apertura de la economía para mejorar las condiciones de negocio para la inversión extranjera, es revelador que el plan se justifica en la luz de los cuatro “causas” de la migración mencionadas anteriormente.

En diciembre de 2014, el Comité Central Menonita, una organización que trabaja con jóvenes centroamericanos en las áreas de desarrollo y construcción de paz, reunió a 30 jóvenes de Guatemala, Honduras y El Salvador para analizar por qué tantos jóvenes de sus países tomaban la decisión de migrar. Después de tres días de intensas discusiones, los temas de la violencia urbana, la pobreza, la falta de empleo y el encanto del sueño americano fueron mencionados por los jóvenes que participan en los debates como las razones principales que empujaron a muchos jóvenes salir de sus comunidades de origen.

Pero debajo de estas “causas” tan persistentemente redundadas de la migración, había algo más profundo que descubrieron los y las jóvenes. Estas explicaciones para la migración no fueron, tal vez, causas en sí mismas, sino más bien síntomas de otra causa subyacente más elemental y fundamental.

Durante uno de los debates, Feliciana Herrera, una joven de Nebaj, Guatemala, mencionó que “muchos de los jóvenes de mi pueblo están decidiendo por migrar porque se sienten alienados y enajenados de la vida de la comunidad.” La alienación y la enajenación son dos indicadores explícitos de una sociedad que se ha vuelto des-terrada; literalmente sin tierra ni pertenencia. Esta carencia de una comunidad coherente y arraigada fue un sentimiento que surgió continuamente durante los tres días de debates.

Para ir más allá de la definición de las cuatro “causas” acordadas sobre la migración, vamos a tratar de analizar estas “causas” como síntomas de una causa más profunda; la de una sociedad cada vez más “des-terrada” en donde los y las jóvenes deben encontrar maneras de sobrevivir.

Fue interesante ser ver cómo muchos de los y las jóvenes durante el debate mencionaron asuntos familiares como una de las principales razones de que tantos jóvenes tomaron la decisión de migrar. Con demasiada frecuencia, es fácil quedarse con las causas estructurales de la migración, pasando por alto el hecho real de que muchos jóvenes optan por emigrar debido a problemas personales dentro de la familia.

La violencia de género, el machismo y familias desintegradas eran tres preocupaciones planteadas durante el debate, mientras que muy pocos de los jóvenes mencionaron explícitamente la pobreza como causa directa de la migración. Según Salvador Hernández, una joven de Morazán, El Salvador: “Por supuesto, la pobreza es un problema que conduce a la migración, sobre todo cuando hay un padre que gasta todo el dinero familiar con en alcohol y maltrata a su esposa e hijos.”  Marisela López, de Nebaj, Guatemala añadió que, “muchas mujeres jóvenes de mi comunidad se ven obligadas a emigrar porque después de tener una relación con un chico, son considera ´usadas´ y ya no sirven para crear una familia.”

Estos testimonios ilustran cómo la ideal de una familia como lugar seguro, íntimo, y de pertenencia ha fracasado. Esta desintegración de la vida familiar se ve agravada por los miembros que emigran debido a situaciones familiares poco saludables, dejando así la unidad familiar aún más precaria y así dando lugar a más migración.  Un joven centroamericano podría tener a su madre que vive en California, su padre en Nueva York, un hermano mayor en Miami mientras que el vive con su abuela, quien es cada vez mayor e incapaz de cuidar a sus nietos. En situaciones como esta, es fácil ver cómo la juventud centroamericana pueda sentirse distanciada, desconectada y des-terrada de la intimidad de la vida familiar.

La violencia urbana de América Central está bien documentada y muchos analistas coinciden en que el “Triángulo Norte” de Guatemala, El Salvador y Honduras es la región más peligrosa y con mayor tasa de criminalidad del mundo. Aunque hay muchas facetas de esta violencia, las pandillas juveniles son una innegable contribuyente.

La gran mayoría de los delitos cometidos por las pandillas juveniles están en contra de los pequeños negocios familiares  que hay en el territorio donde operan las pandillas. La extorsión es una práctica común y los que no pagan las pandillas enfrentan la decisión de huir de sus hogares o ser asesinados. Este tipo de violencia expone la ruptura de cualquier tipo de vida comunitaria en los barrios urbanos. Estas comunidades dejan de ser lugares que se caracterizan por la confianza y compañerismo y se vuelven lugares de hostilidad y miedo, donde la gente se apresura en llegar a casa después del trabajo para encerrarse detrás de cercas de alambre de púa y ventanas enrejadas.

Frente a este contexto comunitario, muchos jóvenes se sienten cada vez más divorciados de cualquier sentido de pertenencia a sus comunidades de origen. Luis Reyes, un joven de Metapán, El Salvador, compartió que “si yo fuera extorsionado por una pandilla, no hay duda de que saldría de mi comunidad la primera oportunidad que tuve.” La precariedad de la vida en las comunidades urbanas de América Central es cada vez más des-terrada y muchos jóvenes se ven obligados a aceptar la movilidad como una respuesta de supervivencia a la inseguridad y la violencia.

A las élites empresariales centroamericanas les encanta ensalzar su supuesta destreza para la creación de empleos para los y las jóvenes. La publicidad y anuncios continuamente aluden a los miles de puestos de trabajo creados por el sector privado en América Central. El problema, sin embargo, es que la mayoría de estos puestos de trabajo están mal pagados, inestables y carentes de cualquier sentido de posesión o participación activa de la juventud trabajadora. Un sentido de pertenencia que anima a la participación en el trabajo productivo es indispensable para tener un sentido de afinidad y goce por ese trabajo.

Una joven centroamericana que trabaja en un almacén, un banco o una maquila rara vez tiene oportunidad de influir en la dirección de su trabajo. Esta sensación de impotencia junto con los gerentes abusivos y el salario de miseria es a menudo un catalizador para la migración. Según Abner Godínez, un joven de la ciudad de Guatemala, “para muchos jóvenes, si la única opción (de trabajo) es ser un peón por algún patrón, entonces tiene más sentido hacerlo en un lugar que paga un poco mejor.”

Por último, llegamos a la cuestión del encanto del sueño americano. Sería limitante suponer que los migrantes centroamericanos arriesgan sus vidas en cruzar fronteras sólo porque están seducidos por la forma de vida norteamericana. El encanto por esta aparente abundancia y vida sin límites es también el resultado de la colonización cultural.

La globalización de la cultura occidental ha dado lugar a la incursión de una mentalidad y un paradigma que des-tierra a comunidades “arraigadas” en sus lugares o territorios.  Estas comunidades, muchas veces indígenas y campesinas, se tachan de atrasadas, folclóricas y cada vez más obsoletas. Los y las jóvenes son alentados a adaptarse a los tiempos y entregarse a las demandas de la sociedad moderna. Instituciones de educación occidentalizadas son a menudo a la vanguardia de este desmantelamiento de las culturas indígenas y campesinas arraigadas.

Gaspar Corio, un joven Maya Ixil de Nebaj, Guatemala, comparte que “en la escuela se enseña que como jóvenes tenemos que hacer todo lo que podamos para ser diferentes a nuestros padres que son campesinos. La agricultura campesina y la vida tradicional ixil son consideradas atrasadas según este sistema de pensamiento y la educación es el camino para dejar atrás ese estilo de vida.”

La colonización cultural a través de la educación occidentalizada, los medios de comunicación y otras fuentes es en parte responsable del éxodo de jóvenes centroamericanos de las comunidades rurales. Estos jóvenes, separados de una comunidad y tradición arraigada, se ven obligados a sobrevivir dentro de la economía monetaria impersonal y competitiva.  Esta economía es el epítome de la sociedad desterrada ya que exige movilidad de los trabajadores, los consumidores se desenganche de las fuentes físicas de su consumo y se amplía la brecha entre los productores y los consumidores también. Frente a las exigencias de esta economía, muchos jóvenes consideran que la migración es su mejor oportunidad para tener éxito.

Después de haber analizado las cuatro “causas” aceptadas de la migración desde la perspectiva de una sociedad “des-terrada”, las supuestas diferencias entre América del Norte y las sociedades centroamericanas comienzan a mermar.  Aunque la pobreza en América del Norte puede ser menos cruel que en Centroamérica, la cuestión de las relaciones familiares afecta a los jóvenes por igual en ambos lugares. A nivel comunitario, los temas de las pandillas juveniles y la extorsión pueden ser menos severos en América del Norte, pero las comunidades son lugares cada vez más anónimos y fríos que no inspiran ningún sentido de devoción o lealtad.

En cuanto al mercado de trabajo, la única diferencia tiene que ver con el pago. Los jóvenes que ingresan a la fuerza laboral en América del Norte son incitados para ser itinerantes y abiertos a “mudarse a donde hay trabajo”, así como con la juventud centroamericana. Por último, la mentalidad empuja a los jóvenes a abandonar lo viejo a favor de la modernidad está muy metida en las cabezas de los jóvenes de América del Norte también. Una reciente publicidad de la bolsa de valores NASDAQ da la bienvenida de los jóvenes al siglo “más inteligente, más brillante, más verde, más conectado, más responsable, más inspirador, más impulsado por la tecnología, todo-es-conocible, nada-es-imposible, no-problema-es-demasiado-grande.” Con esta descripción tan efusiva del nuevo siglo,  ¿quién no se entregaría de corazón a las maravillas de la modernidad?

Quizás las causas del fenómeno migratorio no son exclusivas a la realidad centroamericana, sino que son simplemente manifestaciones de la estructuración de nuestra sociedad global.  Dentro de nuestra sociedad colectivamente des-terrada,  jóvenes de América del Norte y Centroamérica se ven obligados a ponerse de pie contra una civilización que delimita un camino muy estrecho que lleva al supuesto éxito mientras que oculta cualquier alternativa.

Es el momento de ir más allá del análisis superficial de las “causas” convencionales y aprobadas de la migración (la pobreza, la violencia, la falta de empleo, y el encanto del sueño americano) con el fin de emprender el trabajo duro de hacer frente a la realidad de nuestra sociedad desterrada que nos afecta a todos por igual. Juan Carlos Terraza, otro joven de Nebaj, Guatemala, lo resume así: “La mejor manera de hacer frente a la migración es crear comunidades que funcionan para los jóvenes.” Todos tenemos que aprender a crear comunidades que se arraigan en su lugar y nos inspire para quedarse y vivir bien en ese lugar.

Posted in Guatemala | Tagged , | 1 Comment

Después de 25 años, la marea está a favor de los objetores de conciencia en Colombia

Foto: Mario Cardozo de ACOOC

Foto: Mario Cardozo de ACOOC

English version

“Oren, oren de forma ferviente para que goce el favor de Dios, y que mi caso se convierta en una puerta por la cual también muchos jóvenes puedan pasar”, suplicó el colombiano Reinaldo Aguirre a la iglesia a lo largo de sus tres años de limbo administrativo. Siendo un objetor de conciencia al servicio militar obligatorio de Colombia, el joven de las afueras de Bogotá había decidido que como cristiano no podía matar

Reinaldo se declaró a sí mismo objetor en su base militar local donde se le dijo que la base no estaba equipada para hacer frente a su reclamo. Sin su libreta militar, que sirve como comprobante de su servicio o de exención, era imposible que Reinaldo consiguiera un trabajo o pudiera graduarse de la universidad. Todos los días enfrentó el riesgo de ser detenido de forma arbitraria por el Ejército de Colombia. Después de haber hecho más de siete solicitudes de estatus de OC, sin obtener respuesta alguna por un período de tres años, decidió llevar su caso a la Corte.

El joven de 20 años, que asiste a una iglesia Pentecostal, aprendió sobre la objeción de conciencia a través de una serie de talleres con la Iglesia Menonita. Reinaldo sostiene que “dessde la tradición cristiana, nos oponemos al servicio militar o armado porque es incompatible con las enseñanzas y ejemplos de Jesucristo. Los que hemos aceptado el señorío de Jesucristo en nuestras vidas debemos absoluta lealtad, no a una nación, ni a un estado, ni a un gobierno, sino al Hijo de Dios, que nos enseña a amar a nuestros enemigos, a hacer el bien a los que nos maltratan, y a orar por aquellos que desean hacernos daño”.

A fines de enero de 2015, la puerta se abrió para Reinaldo. En un fallo histórico, la Corte Constitucional de Colombia, ordenó al ejército que en un período de 48 horas emitiera la libreta militar para Reinaldo, con el argumento de que por falta de respuesta a la solicitud de estatus como OC, se habían violado sus derechos para trabajar, su derecho a la educación y su derecho para adorar.

“Este fallo judicial también contiene elementos nuevos e importantes para los objetores de conciencia,” reflexiona Jenny Neme, directora de Justapaz, sobre la decisión histórica. “La Corte ordena al ejército dirigir a aquellos encargados de la contratación a tramitar las solicitudes de objeción de conciencia y a no negar las solicitudes de exención. Asimismo le establece al ejército un plazo estricto para resolver dichas solicitudes”.

A lo largo de cada paso del camino transitado por Reinaldo, Justapaz estuvo presente, proporcionando asesoramiento jurídico y haciéndole saber al joven que no estaba solo. Este tipo de presencia es natural para esta organización. Según Jack Suderman, secretario de la Comisión de Paz del Congreso Mundial Menonita, “Este (fallo judicial) es el fruto de 26 años de un compromiso institucional tenaz ,mantenido, presupuestado, planificado, determinado, en nombre de la Iglesia Menonita de Colombia y a sus instituciones”.

“Sin embargo, es necesario continuar defendiendo estos derechos”. Dice Jenny, expresando el continuo compromiso de Justapaz a la objeción de conciencia, “El hecho de que el ejército es responsable de resolver las solicitudes de objeción de conciencia deber ser revisado. Éticamente, un cuerpo militar no puede aprobar o rechazar la decisión de una persona, que por motivos de conciencia, no se atiene a la lógica militar. Debemos seguir insistiendo que el Congreso de la República legisle estos derechos y elimine todas las barreras para su reconocimiento. Finalmente, el Estado colombiano debe revisar la pertinencia de su estructura militar en un país que se está acercando a una etapa posterior al conflicto”.

En cuanto a Reinaldo, tiene esperanza. “Quiero dar gracias a Dios por este fallo judicial que brinda alegría, no solo a mí, sino a todos los jóvenes en Colombia que creen en la paz y se han comprometido a la objeción de conciencia. Esta es una puerta que se abre para muchos. Vamos a atravesarla. Ya lo estamos haciendo”.

Artículo de Anna Vogt, Fuente: Congreso Mundial Menonita 

Posted in Colombia | Tagged | 1 Comment

Resistencia Minera: Lecciones de Guatemala y México

Guatemala mining

La mina de barita cerca de Nebaj Foto: Anna Vogt

Tobias Roberts es un trabajador del servicio de CCM en Nebaj, Guatemala

(English Version)

La labor de incidencia de Base en Centroamérica  generalmente no es un trabajo que produzca muchas historias asombrosas de éxito. A menudo, más bien se compara tristemente con el esfuerzo desesperado de un debilucho de noveno grado de unos 5 pies 2 pulgadas y 100 libras que incesantemente practica su tiro en suspensión en un día de invierno, mientras sueña con jugar algún día en la NBA y que con tristeza se da cuenta de que su sueño probablemente nunca se volverá realidad. Esa metáfora podría o no ser auto-biográfica.

En Guatemala, acompañar a la población indígena maya en su lucha persistente para mantener el control sobre sus territorios ancestrales, los recursos y las formas tradicionales de vida es frustrante, cuando menos. A pesar de la jurisprudencia anclada en la legislación nacional e internacional que supuestamente reconoce, respeta y defiende los derechos de la mayoría de la población maya, el gobierno de Guatemala, la oligarquía a la que sirve, y los intereses de las empresas transnacionales constantemente triunfan sobre los derechos y el bienestar del pueblo maya. Cuando las comunidades mayas se atreven a defender con determinación sus derechos y territorios, el derramamiento de sangre patrocinado por el gobierno usualmente es más común que la negociación o el diálogo.

Dada esta realidad tan deprimente, es importante destacar el ocasional éxito de la labor de incidencia, por pocas y distantes que sean. Por lo tanto, compartimos este breve relato de la resistencia del pueblo maya Ixil no para echarnos flores, sino más bien para compartir la esperanza de que la labor de incidencia no es completamente inútil.

Desde la década de 1970, las comunidades Mayas Ixiles en Nebaj, Guatemala se han resistido a la explotación de una mina de barita situada en un bosque comunal en la parte norte de su territorio ancestral. La Barita es un mineral que se usa principalmente para la perforación de pozos de petróleo. Con el ascenso de la industria del fracking, la barita está en alta demanda. En 2001, el gobierno de Guatemala emitió una licencia de extracción de la mina de barita. Como es el caso con todos los permisos de explotación minera en Guatemala, la comunidad local nunca fue consultada ni informada sobre la mina propuesta.

La licencia de la mina de barita rebotó de compañía en compañía hasta que finalmente cayó en manos de Jorge Luis Avalos, un empresario guatemalteco nacido en México con enormes vínculos con las industrias mineras y químicas de Guatemala. Avalos comenzó la explotación de la mina en 2005, pero cuando un manantial de agua del lugar misteriosamente se secó, las comunidades locales expulsaron a la empresa minera.

Recientemente, Avalos intentó vender la licencia a Double Crown Resources, una compañía minera con sede norteamericana. Debido a la mala trayectoria de las corporaciones mineras multinacionales en América Central (Goldcorp, por ejemplo), las comunidades locales comenzaron a preocuparse. Cuando esta noticia salió a la luz, CCM junto con otras ONGs nacionales e internacionales apoyaron el llamado de las comunidades mayas Ixiles para anular la licencia. Debido a la presión de los medios nacionales e internacionales, Avalos canceló el acuerdo con Double Crown.

CCM México apoya a ¨Otros Mundos¨, una ONG mexicana que entre otras cosas, ha apoyado a la comunidad de Chicomuselo, Chiapas en su resistencia hacia otra mina de barita operada por Blackfire Exploration, una compañía minera con sede en Canadá. Las comunidades de Chicomuselo, después de años de resistencia, fueron capaces de expulsar a la compañía canadiense de su municipio después de que Mariano Abarca, un prominente organizador comunitario anti-minería, fuera asesinado por personas vinculadas a la empresa minera y el gobierno local. En septiembre de 2014, CCM ayudó a organizar una visita de las autoridades ancestrales mayas Ixiles a las comunidades en Chicomuselo, Chiapas.

Durante la visita de dos días, José Luis Abarca, hijo del martirizado Mariano, y otros líderes de la comunidad compartieron sus experiencias relacionadas con el negocio de la minería de barita y el largo proceso de resistencia. Una visita a la antigua mina confirmó la destrucción ecológica que la minería inevitablemente provoca. Durante la última noche de la visita, José Luis lamentó que “resistir a grandes empresas mineras a menudo trae consigo la muerte de aquellos que defendemos nuestros derechos y nuestra tierra. En nuestro caso, fue mi padre quien fue asesinado. En sus comunidades, hay que preguntarse quién va a morir por la causa de la tierra y de la comunidad. ” Las autoridades ancestrales mayas Ixiles regresaron a sus comunidades determinados a seguir defendiendo sus tierras comunales, sus comunidades y sus derechos.

En noviembre de 2014, los líderes maya Ixiles fueron capaces de traer a Jorge Luis Avalos, el titular de la licencia de explotación minera, a Nebaj para las negociaciones. Avalos llegó decidido a convencer a las comunidades de los “beneficios” que la minería barita traería a la comunidad local. Su presentación en power point estaba elaborada sobre las oportunidades de trabajo que la mina crearía y la falta de impacto ambiental que la mina tendría. Durante un momento de la presentación, Avalos mencionó la mina en Chicomuselo.

Cuando afirmó que “hay otra mina de barita en Chicomuselo, México que ofreció grandes ventajas para la población local”, una ronda de risa escéptica llenó la habitación. Lu Pa’l, miembro de las autoridades indígenas del pueblo Maya Ixil interrumpió Avalos y en tono de reproche le preguntó: “¿Cómo puedes decir que la mina en Chicomuselo era buena para la gente de allí? Hemos estado en Chicomuselo y hemos visto la mina y sus efectos. Lo único que trajo a la comunidad era muerte, y eso no lo vamos a aceptar “.

En ese momento de la negociación, Avalos reparó en que no iba a tener éxito en convencer a las comunidades de los supuestos beneficios de la minería de barita. Varios miembros de las autoridades Ixiles agradecieron a Avalos por venir, pero insistieron en que la comunidad se oponía vehementemente a la mina de barita y que no toleraría la presencia de cualquier empresa minera sin invitación. Avalos aceptó con desánimo (por ahora) la decisión de las comunidades Ixiles y prometió que él y su compañía minera respetarían la decisión de la comunidad y que no procederian con los planes para la mina de barita.

Esta supuesta historia de “éxito” está lejos de haber terminado. Avalos todavía tiene la licencia minera que es oficial hasta el año 2021 y sería absurdo creer que él u otra compañía a la que él intente venderle la licencia simplemente ignore la prometedora rentabilidad de una enorme fuente de un mineral en alta demanda. Sin embargo, una victoria es una victoria y debe ser celebrada y compartida. La labor de incidencia en este caso fue exitosa gracias al uso de los medios de comunicación internacionales para exponer  acuerdos de negocios por debajo de la mesa, y a través de la conexión de comunidades que enfrentan luchas similares y comparten la misma resistencia.

Esperamos que CCM y otras organizaciones internacionales continúen el largo y tedioso trabajo de apoyar a las comunidades en toda América Central y el mundo en la defensa de sus tierras, de sus comunidades y de sus derechos.

Posted in Guatemala, Mexico | Tagged , , | 5 Comments

La Fe y el Cambio Climático: Reflexiones de la Cumbre de los Pueblos

Foto: PCUSA/Joe Tobiason

Foto: PCUSA/Joe Tobiason

(English Version)

Elizabeth Hostetter trabaja con la Red UMAVIDA y Elizabeth Vincent con el Centro de Ecología y Pueblos Andinos (CEPA), las dos son organizaciones amigas de Comite Central Menonita.

En la segunda semana de diciembre nosotras, las autoras, tuvimos a oportunidad de participar en la Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas (COP) 20 Cumbre de los Pueblos en Lima, Perú. Como parte de una delegación de organizaciones amigas de CCM en Bolivia, Uniendo Manos Por la Vida (Red UMAVIDA) de la Iglesia Presbiteriana (USA) (PCUSA), participamos en una variedad de presentaciones, conservatorios y demostraciones. La Red UMAVIDA es un conjunto de ONGs que trata problemáticas medio ambientales desde cambio climático hasta la contaminación industrial hasta seguridad alimentaria.

Durante las actividades dentro la Cumbre de los Pueblos, varias preguntas importantes fueron discutidas. Una de estas era, “Como pueden comunidades de fe rescatar de sus bases éticas para tratar nuestra dependencia en combustibles fósiles y su costo invisible de emisiones que causan el calentamiento global?” En la Cumbre, muchos espacios intentaron abordar esta pregunta, de talleres como “Perspectivas del Sur” a una vigilia interreligiosa a una reunión con Bill Somplatsky-Jarman, Coordinador del Ministerio de Testigos Sociales y Director de Responsabilidad a través de Inversiones PCUSA. Todos buscaban la respuesta que las instituciones políticas no dan frente la crisis climática.

Foto: PCUSA/Joe Tobiason

Foto: PCUSA/Joe Tobiason

Auspiciado por Perú, el Sud Global esperaba ser escuchado mas fuertemente en esta COP 20. Sin importar un intento de una variedad de ONGs, junto con la ONU, para cambiar la conversación política acerca del cambio climático, una simple mirada de los informes de los medios demuestra palabras como “decepcionante”. Una representante de los jóvenes de PCUSA entrevisto Dr. Nigel Crawhall de la Red de Budistas Comprometidos. El comento sucintamente,

“He seguido la COP desde la COP 14. No creo que este sea el mecanismo de encontrar una solución en la hora que la necesitemos. Básicamente, esta decisión debía haberse hecho hace veinte años… no es la naturaliza de nuestro sistema político responder a los desafíos a largo plazo que requieren mucha compasión y entendimiento… lo que es importante es que haya un cambio global de pensamiento y actitud. En la ausencia del sistema político estas viendo mucho mas solidaridad humana y cooperación… tienes las familia humana movilizándose.”

Considerando que nuestra representación política no esta seriamente direccionando la realidad de la crisis climática, no podemos subestimar el impacto de colaboración dentro comunidades de fe frente el cambio climático acelerado.

Foto: PCUSA/Joe Tobiason

Foto: PCUSA/Joe Tobiason

La fe cristiana tiene una cultura rica de cuidado para el planeta y el vivir simplemente y en armonía. Esta cultura necesariamente lleva a la responsabilidad de controlar nuestro impacto ecológico con nuestra producción de desechos y emisión de gases peligrosos. Tenemos la oportunidad como organizaciones basados en fe de apoyar esta ética de acción dentro la responsabilidad mayor de responder al calentamiento global causando desastres hoy en día.

Comunidades de fe puede jugar un rol significante en difundir los impactos y consecuencias del cambio climático con su habilidad de educar a gran escala, responsabilidad bíblica de ser buen mayordomo y cultura de cuidado para la creación. Estudios dominicales y de universidad ya existen para abordar temas como comida consiente e inversiones responsables. Nuestra responsabilidad, dado por Dios, de ser buenos mayordomos de la tierra nos invita como iglesias y organizaciones cristianas para incorporar practicas medio-ambientales dentro nuestras instituciones.

Compañero participante, Freddy de Bolivia, resume la necesidad de un frente unido para hacerle frente al cambio climático,

“En los distintos espacios de las negociaciones de la COP 20, hay una diversidad de voces. De todas, las mas profundas son las pequeñas juntas que, como hormigas, construyen sistemas alternativos que demandan una respuesta a la situación actual de crisis.

Estas voces son débiles y a veces imperceptibles pero son amplificados cuando se unen con otras voces que marchan juntos y gritan, ‘el agua no se vende, se defiende’, ‘apaga tu motor, enciende tus paciencia’, ‘alerta, alerta, Pachamama esta despierta’- estos son gritos del alma que demandan justicia y no serán calladas por los sonidos estridentes de un sistema de desarrollo que es modernista, capitalista y colonial.”

La iglesia tiene la capacidad y la historia de empoderar las voces mas calladas y unir su voz para la justicia climática.

Foto: PCUSA/Joe Tobiason

Foto: PCUSA/Joe Tobiason

Es crucial que como iglesia cumplimos con nuestro mandato de amar nuestro prójimo y cuidad de la creación. Las acciones, como inacción, de la iglesia tiene un impacto directo en la personas quienes somos llamados a servir. Países como Bangladesh enfrentan el doble peso de mareas que aumentan y pocos recursos para mitigar la perdida de tierras. El altiplano de Bolivia tiene el impacto de climas cambiantes y drásticos que amenazan la habilidad del campesino para proveer para su familia. Canadá y Estados Unidos ven las consecuencias del cambio climático en las temporadas extremas que les han azotado en estos pocos años pasado. Últimamente, debemos aceptar que el cambio climático es una problemática que afecta a todos sin importar país de origen o estatus social.

Si la Iglesia quiere cumplir con su mandato social, debemos empezar ahora hacienda lo que debíamos hacer hace veinte años: abogar activamente contra practicas que contribuyen significativamente al cambio climático y disminuir nuestra dependencia en contribuidores al dióxido de carbono, como el uso de combustibles fósiles. Sola, la Iglesia no puede cambiar la marea del cambio climático. Pero dada su influencia mundial, es vital que nos unamos al movimiento global para parar el cambio climático.

Posted in Boliva, Peru | Tagged , , | Leave a comment